Restauración y conservación del Media Art

Restauración y conservación del Media Art

Desde los orígenes del Media Art, los artistas han usado diferentes tecnologías analógicas y digitales para crear sus piezas, a menudo tecnologías emergentes en el momento en que realizaron su obra pero que hoy ya están desfasadas. Los museos, centros de arte y coleccionistas custodian esta historia en forma de instalaciones que necesitan mantenimiento y, en muchos casos, ser restauradas ante el fallo de sus componentes o el avance implacable de la obsolescencia.

Imagina esta escena: entras en el almacén de un gran museo y te encuentras con una montaña de monitores de tubo (CRT) apilados, todos etiquetados con el mismo nombre de obra: TV Garden, de Nam June Paik.

TV Garden, de Nam June Paik
TV Garden, de Nam June Paik

No es un caso de síndrome de Diógenes institucional, es conservación preventiva. Sin esos monitores específicos, cargados de una estética, una radiación y una curvatura concreta, la instalación no puede volver a encenderse tal y como fue concebida.

En el universo del new media art, el verbo «restaurar» ha dejado de significar limpiar barnices o consolidar pigmentos. Hoy, restaurar es algo mucho más incómodo: es decidir cómo sigue existiendo una obra cuando su sistema operativo desaparece, su hardware deja de fabricarse o la plataforma en la nube que la aloja cierra sus puertas.

Este artículo recorre las tensiones teóricas y las estrategias prácticas para conservar un arte que, por definición, siempre está a punto de romperse.

Restaurar new (old) media art: entre la obra, el sistema y el futuro

Se habla mucho de la restauración de las obras de arte y existe ya un intenso debate sobre los estándares de conservación. Pero cuando nos referimos al arte de los nuevos medios, la conversación se vuelve exponencialmente más compleja. Aunque vivamos inmersos en tecnología y parezca sencillo «arreglar» un ordenador, no se trata solamente de hacer funcionar el hardware o el software, sino de devolver la obra a la vida tal y como fue concebida experiencialmente.

Con el media art, “restaurar” es decidir cómo sigue existiendo una obra cuando su tecnología desaparece, la plataforma de datos a la que se conectaba ya no existe, o su código se ha vuelto obsoleto.

¿Qué es importante preservar y cómo debería preservarse?

Esta es la gran pregunta, Cuando te planteas cualquier trabajo de media art como artista, el proceso genera conceptos que vertebran la obra. Si la despojamos de los elementos técnicos que le dieron origen, ¿sigue siendo la misma?
Dado que muchas obras de Media Art plantean su propuesta en un espacio instalativo generando una memoria específica, rescatar esas claves es difícil. Debemos tener en cuenta que las obras interactivas no existen sin el visitante, público o «interactor», como lo llama Claudia Giannetti. El público activa la obra; sin este factor humano, la pieza es simplemente material inerte o código durmiente.
Restaurar implica recuperar esa relación con el espectador, sabiendo que el público de 2025 no mira ni toca igual que el de 1990. Corremos el riesgo de convertir la obra en mera documentación si ignoramos que la experiencia es el soporte real.

De la obra-objeto a la obra-sistema

Inmaterialidad vs nuevos materialismos

Luis D. Rivero Moreno habla de las “inmaterialidades” del arte de nuevos medios: la tendencia a desmaterializar la obra, muy presente en el siglo XX, encuentra su culminación en los medios digitales.

¿Qué significa esto para la restauración?

  • Que ya no basta con conservar el soporte (el fichero, el monitor, el sensor).
  • Que la “obra” se juega en experiencias, comportamientos, protocolos, interacciones, más que en una materia estable.
  • Que conceptos como “original” o “copia” se vuelven borrosos: ¿es más auténtica la cinta de vídeo original que ya no puede proyectarse, o el archivo migrado que sí puede vivirse?

Conservación evolutiva y medios variables

Lino García Morales propone la Teoría de la Conservación Evolutiva: asumir que la mejor manera de conservar ciertas obras digitales es recrearlas periódicamente, adelantándose a la obsolescencia en lugar de perseguirla.

En paralelo, la Variable Media Initiative (Guggenheim + Fundación Langlois) plantea describir las obras a partir de sus comportamientos, no de sus componentes. Su lema es esclarecedor:

No se trata de conservar las cosas, sino la forma en que las cosas se comportan.

Ambas líneas coinciden: una instalación interactiva no “es” solo pantallas y cables; “es” una relación organizada entre tecnologías, cuerpos y contextos. Restaurar es volver a montar esa relación en un nuevo escenario.

Una visión a partir de los nuevos materialismos

Creo que tienen sentido tanto la desmaterialización como la idea de obra-partitura: pensar la pieza como algo que puede re-interpretarse en distintos contextos tecnológicos es muy útil cuando hablamos de conservación. Pero justo ahí es donde muchos artistas contemporáneos están metiendo el dedo en la llaga, haciendo lo contrario de lo que la interfaz promete. En la línea de lo que plantea Jussi Parikka en Una geología de los medios, una parte importante del arte de medios actual se dedica a desmentir la fantasía de lo inmaterial, mostrando que detrás de cada “experiencia digital” hay soldaduras, chips, cables quemados y residuos electrónicos muy concretos.

Field Kit

Prácticas como el circuit bending, el hardware hacking o el arte con e-waste utilizan la propia tecnología para denunciar su materialidad. Si una obra usa basura electrónica para criticar el ciclo de consumo, no podemos simplemente emularla en una pantalla limpia; perdería su sentido político. La restauración aquí exige un compromiso con la suciedad y el peso del hardware original.

La estrategia es muy clara: usar el propio medio para denunciar su materialidad, cortocircuitar la ilusión de lo virtual y obligar al espectador a ver la cara geológica y tóxica de lo digital. Por eso es interesante cruzar esta línea de trabajo con la idea de partitura: sí, la obra puede y debe seguir re-interpretándose, pero cada nueva interpretación arrastra una decisión sobre qué pedazo de esa materialidad queremos hacer visible y qué parte seguimos dejando escondida detrás de la pantalla.

Problemas concretos en la restauración del media art

Obsolescencia tecnológica y dependencia de plataformas

Algunos escenarios clásicos que seguramente ya conozcas y que en la restauración convierten en pesadilla:

  • Hardware que ya no se fabrica: monitores CRT, sensores específicos, placas controladoras, reproductores de LaserDisc o MiniDV…
  • Sistemas operativos obsoletos: obras hechas para Windows 98, Mac OS 9, navegadores con plugins desaparecidos (Flash, Java, Shockwave).
  • Dependencia de plataformas y APIs: piezas conectadas a Twitter/X, Google Maps, servicios de streaming o modelos de IA en la nube que cambian sus condiciones o directamente desaparecen.

En todos estos casos, la pregunta nunca es solo “¿cómo lo arreglo?”, sino “qué versión de la obra quiero mantener viva”.

Obsolescencia tecnológica extrema (El caso VR)

Más allá de los monitores CRT, hoy enfrentamos una caducidad acelerada en la Realidad Virtual (VR) y Aumentada (XR). Un casco de VR de hace seis años es hoy un pisapapeles incompatible con los motores gráficos actuales (Unity/Unreal). ¿Cómo conservamos una experiencia inmersiva cuando el casco original ya no tiene drivers y el nuevo hardware cambia la óptica, el peso y la sensación física de la obra? La VR es, quizás, el medio más frágil del momento.

La «Caja Negra» Legal y el Derecho a Reparar

A veces el problema no es técnico, sino legal. Muchas obras dependen de software propietario o hardware con DRM (gestión de derechos digitales).

  • ¿Qué pasa si para arreglar la obra necesitamos «hackear» una protección de software antigua?
  • ¿Es legal eludir un DRM para fines de conservación museística? La dependencia de código cerrado es una trampa mortal: si la empresa quiebra, la obra muere. Aquí entra en juego la ética del Open Source como herramienta de supervivencia artística.

Dependencia de la Nube

Obras conectadas a APIs de Twitter/X, Google Maps o modelos de IA alojados en servidores ajenos. Cuando la empresa cambia sus términos de servicio o cierra el grifo, la obra se apaga. La pregunta nunca es solo “¿cómo lo arreglo?”, sino “¿qué versión de la obra quiero (o puedo) mantener viva?”.

Net art, instalaciones conectadas a datos en tiempo real, piezas participativas en redes sociales… en estos casos:

  • La obra depende de comunidades, flujos y datos que no controlas.
  • El “estado original” nunca fue cerrado: siempre fue proceso, actualización constante.

Aquí la restauración se parece más a curaduría continua que a reparación: decidir qué versión archivamos, bajo qué contexto, con qué capturas y hasta qué punto aceptamos que la obra cambie

Documentación frágil o inexistente

Otro problema estructural: muchas obras se produjeron sin pensar en su futuro. A la hora de restaurar, faltan:

  • Esquemas de instalación
  • Versiones del software y dependencias
  • Documentación de uso e interacción
  • Decisiones de montaje y variaciones aceptables

Estrategias de restauración: del CRT al emulador

1. Mantener el hardware original

Volvamos a Nam June Paik y TV Garden como primer ejemplo.

La obra combina decenas de monitores CRT con plantas vivas y el vídeo Global Groove. Los CRTs se queman, fallan, se rompen. La solución de algunas instituciones ha sido literalmente stockpilear monitores antiguos para poder sustituirlos con el tiempo, dedicando ese hardware exclusivamente a la obra.

  • Ventaja: Se mantiene muy cercana la experiencia visual original (distorsiones, brillo, textura).
  • Problemas: Es caro, finito y ecológicamente insostenible.

2. Migración a nuevos formatos o sistemas

Caso típico: vídeos analógicos que se digitalizan, software que se recompila para un sistema operativo más reciente, webs que se portan a nuevas tecnologías.

  • Ventaja: Ganamos en accesibilidad y estabilidad técnica.
  • Problema: Perdemos, a menudo, matices de color, latencias, glitches, resolución, incluso ritmos.

En la práctica, migrar puede ser:

  • Volver a renderizar vídeos en códecs actuales.
  • Actualizar librerías obsoletas de tu instalación interactiva.
  • Portar un proyecto de Processing “antiguo” a p5.js para que funcione en navegadores actuales.

La clave creo que está en hacerlo conscientemente, decidiendo qué se sacrifica y qué se preserva.

3. Emulación

Usar máquinas virtuales para correr software antiguo en ordenadores modernos (estrategia clave de Rhizome con su Net Art Anthology). La obra funciona sobre una capa que simula el pasado. Permite la experiencia original del software sin depender del hardware viejo.

My Boyfriend Came Back From the War (1996), de Olia Lialina
My Boyfriend Came Back From the War (1996), de Olia Lialina


Ejemplo muy citado: la obra de net art My Boyfriend Came Back From the War (1996), de Olia Lialina. Para preservarla, Rhizome la restageó mediante emulación del navegador y del entorno web original, en diálogo con la artista, en el marco de su Net Art Anthology.

Aquí la obra sigue siendo web, interactiva y online, pero funciona sobre una capa emulada que recrea una experiencia histórica. Se convierte en un ejemplo de cómo el archivo puede ser también una forma de reinterpretación crítica del pasado tecnológico.

4. El «Humanware»: Transmisión de conocimiento tácito

Esta es una estrategia a menudo olvidada. Los manuales no lo cubren todo. Hay un conocimiento tácito en cómo se monta una obra, cómo debe «sentirse» un botón o cómo se calibra un sensor. Una estrategia vital es la entrevista oral técnica: grabar conversaciones entre el artista, sus asistentes técnicos y los conservadores para capturar ese saber inmaterial antes de que se pierda. Sin el factor humano (humanware), el hardware es inútil.

Proyectos como DOCAM han insistido en que la catalogación de new media debe pensarse desde el principio como herramienta de conservación, no solo de archivo.

De ahí la importancia de recursos como:

  • Variable Media Questionnaire: cuestionarios donde el propio artista define qué puede cambiar y qué no.
  • Modelos de notación como Media Art Notation System (MANS), que describen obras complejas como si fueran partituras.

Si eres artista, una parte de tu “restauración futura” se juega hoy, en cómo documentas tu pieza.

5. Reinterpretación y recreación

La estrategia más polémica, pero cada vez más necesaria: Reinterpretar la obra siguiendo instrucciones, bocetos, entrevistas y documentación. Aceptar que la recreación es una nueva versión, no una copia neutra.

Lino García Morales defiende que la recreación es, en muchos casos, la única estrategia capaz de respetar la imagen perceptual de la obra frente a la obsolescencia tecnológica.

Pulse Room de Rafael Lozano-Hemmer

Como en el ejemplo de Pulse Room de Rafael Lozano-Hemmer. Si las bombillas incandescentes desaparecen, ¿podemos usar LEDs? Si el artista da su visto bueno y define la obra como una «partitura» de comportamientos (luz que responde al corazón), la tecnología física puede cambiar mientras la «dramaturgia» de la obra se mantenga.

Aquí se ve la importancia de documentar bien el comportamiento esencial y dejar claro con el artista qué elementos son negociables (tipo de luminaria, sensores) y cuáles no (la lógica coreográfica, el hecho de que la pieza registre pulsos reales, etc.).

IA, Web3 y Archivos Vivos

Inteligencia Artificial

Si tu obra depende de una IA en la nube (OpenAI, Midjourney), no posees la obra, la alquilas.

  • Estrategia: Documentar los prompts, las versiones del modelo y, si es posible, usar modelos locales (local LLMs) y contenedores (Docker) que se puedan guardar y ejecutar en el futuro sin internet.
  • Grabar sesiones de uso («walkthroughs») es a veces la única forma de guardar la «experiencia» cuando el modelo muere.

Web3 y almacenamiento descentralizado

Aunque el «hype» de los NFTs fluctúe, la tecnología subyacente ofrece herramientas útiles. Sistemas de almacenamiento descentralizado como IPFS o Arweave proponen una «web permanente» que evita el link rot (enlaces rotos). Para el Net Art, pensar en infraestructuras distribuidas puede ser más seguro que confiar en un servidor AWS que hay que pagar cada mes.

La sostenibilidad económica: ¿Quién paga la eternidad?

Conservar cuesta dinero. Un cuadro se almacena; una obra de new media consume electricidad y horas de ingeniería. Debemos empezar a plantear nuevos modelos:

  • Contratos de mantenimiento: Al vender una obra, ¿incluye el artista actualizaciones de código por 5 años?
  • Presupuesto de conservación: Las instituciones deben entender que comprar media art implica un coste recurrente, similar al de un ser vivo. La sostenibilidad no es solo ecológica, es financiera. Sin un modelo económico claro, la restauración queda relegada a la buena voluntad.

Documentar para poder restaurar: algunas ideas clave para artistas y espacios

Si eres artista, tu «restauración futura» empieza hoy.

1. Pensar la obra como un sistema documentable

  • Hacer esquemas de flujo: qué entra, qué sale, qué se conecta con qué.
  • Documentar versiones de software, librerías, sistemas operativos.
  • Guardar copias maestras de código, configuraciones y ficheros de medios.

2. Escribir la “partitura”

  • Describir qué elementos son esenciales (lo que no puede cambiar).
  • Hacer una «dramaturgia» de la obra
  • Indicar qué cosas son sustituibles (tipo de pantalla, modelo de sensor, tamaño de proyección).
  • Incluir instrucciones de montaje y desmontaje, espaciales y técnicas.

3. Huir de la Caja Negra

Usar Open Source o código abierto es la mejor póliza de seguro.

4. Hace entrevistas técnicas

Grabar y documentar explicando cómo funciona la obra, no solo conceptualmente, sino técnicamente.

5. Hablar con curadorxs y conservadorxs

Si la obra entra en colección, pedir que se incluya:

  • Un cuestionario tipo Variable Media adaptado a la práctica (qué sería aceptable que cambie, qué no).
  • Acuerdos claros sobre recreaciones futuras, versiones para otros contextos y documentación pública.

Conclusión: restaurar como práctica de cuidado

Si algo deja claro la restauración del new media art es que ya no hablamos de “arreglar cosas rotas”, sino de cuidar ecosistemas frágiles compuestos de tecnologías, personas, leyes y memorias.

No hay solución técnica neutra: cada decisión de migrar, emular o recrear es también una decisión estética y política. Documentar no es un trámite burocrático, es el gesto creativo definitivo que permite que tu obra sobreviva a su propia tecnología.

Como decía alguien en el contexto de los medios variables: la “permanencia a través del cambio” no es una paradoja, es el único método posible.

Como decía alguien en el contexto del enfoque de medios variables, la “permanencia a través del cambio” no es una paradoja, es un método.

Fuentes y Recursos Recomendados

Teoría y Conservación

  • García Morales, Lino. Conservación y restauración de arte digital: La teoría de la conservación evolutiva. Una referencia fundamental para entender la recreación como estrategia. Ver publicación académica
  • Giannetti, Claudia. Estética Digital. Sintopía del arte, la ciencia y la tecnología. Un clásico para comprender la relación entre espectador (interactor) y obra.
  • Parikka, Jussi. A Geology of Media. University of Minnesota Press. Libro clave para entender la materialidad tóxica y geológica de los medios. Ficha del libro
  • Rivero Moreno, Luis D. Investigaciones sobre la inmaterialidad en el arte contemporáneo. Descargar publicación

Herramientas y Organizaciones

  • The Variable Media Initiative (Guggenheim + Langlois Foundation). El recurso por excelencia para el enfoque de «comportamientos» frente a «objetos». Incluye el famoso cuestionario. variablemedia.net
  • Rhizome. Pioneros en preservación digital, creadores de la herramienta Conifer (antes Webrecorder) y la antología de Net Art. Rhizome.org | Conifer
  • DOCAM (Documentation and Conservation of the Media Arts Heritage). Metodologías de catalogación y estudios de caso específicos. docam.ca
  • Electronic Frontier Foundation (EFF) – Right to Repair. Información legal crucial sobre el derecho a reparar y eludir DRMs para conservación. EFF Right to Repair

Obras y Artistas Mencionados

  • Nam June Paik. TV Garden (1974). Colección Solomon R. Guggenheim Museum.
  • Rafael Lozano-Hemmer. Pulse Room (2006). Documentación técnica y artística en la web del artista. lozano-hemmer.com
  • Olia Lialina. My Boyfriend Came Back From the War (1996). Restauración y emulación en la Net Art Anthology. Ver en Rhizome

Tecnologías de Archivo Descentralizado

  • IPFS (InterPlanetary File System). Protocolo para almacenar datos de forma distribuida y resistente a la censura o fallos de servidores centrales. ipfs.tech
  • Arweave. Red de almacenamiento diseñada para la preservación de datos a perpetuidad (la «permaweb»). arweave.org

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